Y vuelvo a escribir después de un largo letargo pleno de trabajo y cuestiones varias. Ya vamos a mitad de este tránsito al infierno que ha sido la segunda división. Como le manifiesté hace ya bastante rato a unos buenos amigos, no se iba a tratar de una cuaestión sencilla. La realidad me reafirma. Equipos como Rionegro o Sucre FC no son cualquier cosita, y jugar en polvo de ladrillo tampoco.
El balance, regular: nos ubicamos hoy en el 5to lugar por debajo de Tuluá, Sucre, UAC, y el líder, Rionegro. El equipo da buenas muestras de fútbol, particularmente por los lados de Ferreira, Schenone, el Cholo y, sobresaliendo, Mendoza. La asistencia va fenomenal y ha resurgido el amor en la camiseta en muchísimos sectores de la hinchada.
Y entonces, gracias a que hoy tenemos Copa como en el fútbol europeo, se nos vino un nuevo clásico con el Deportivo Cali. Quiero escribir sobre esto, porque es justo y necesario. Ya verán, incrédulos, el porqué.
Adentrémonos primero en el clásico en sí. Triunfo justo nuestro, con golazo de Lalinde (en momentos en que yo ya había empezado a llamarlo "muerto") y con actuación destacada de Ferreira (quien merece un reconocimiento como continuador de esa gran tradición de los defensas-John Wayne: feos, fuertes y formales) y de Mendoza que dió cátedra de lo que ha de ser un media punta de talento hoy en día. Ya escribiremos algo específico sobre esta revelación.
Ahora, sobre lo extradeportivo, que es lo principal de este post. 153 detenidos y once heridos (incluyendo un policía que perdió un dedo) son suficiente para saber que a lo que había que pararle bolas era a las tribunas y los alrededores del Pascual.
Un punto a favor de todo esto es que al fin los americanos nos podemos quitar el sambenito de ladrones (racista y clasista) que la hinchada del Deportivo nos había colgado. "Deje la puerta abierta que hoy juega el América y todos los ladrones están en el Estadio" era un chiste histórico que denotaba no sólo lo indicado sino que ellos no llenan ni la cancha de El Vallado y que son plenamente conscientes de ello. Sin embargo las imágenes de Caracol TV son contundentes:
A Alex Gorayeb y todos sus sirios amigos les daría un patatús: un hincha del Cali, ¿robando? !Eso va en contra del orden, la moral y las buenas costumbres! La espinita nos la sacamos, putitos!
Pero bueno, vovliendo al tema, el alcalde Diamante (aquí en sus ratos de descanso) ha señalado que no tolerará más situaciones de este tipo y que los clásicos habrán de jugarse a puerta cerrada y nunca más de noche. La típica salida represiva ante la estupidez de la Policía Metropolitana que planeó todo de una manera absurda que coadyuvó a que el desenlace fuera ése (y no por eso defiendo a la gente del Frente Radical ni mucho menos). Pero es que ante la arremetida policial caemos por igual hinchas de cualquier equipo, por más cercanos que puedan ser de la Policía (picada de ojo).
Lo que ha resaltado la prensa es la previa firma de un pacto de no agresión entre las barras locales (una especie de Molotov - vonn Ribbentrop con olor a chola'o) bajo el ala protectora de Clara Luz Roldán, la dillianfrancisquiana secretaria de recreación y deporte del alcalde Diamante. Lo que prueba la inexistencia práctica de los acuerdos logrados por parte y parte es que los capos (qué horror de término) no son representativos de la profunda heterogeneidad de la población tribunera de Sur. Y que el del gamberrismo derivado del mundo del fútbol no es un problema de "dirigencias" sino consecuencia de un trasfodo social complejo.
Las impresiones post clásico son harina de otro costal. Pareciera ahora que a todo el mundo el clásico le importara un bledo. Los amigos de LaBandadelDiablo se manifestaron en su perfil de Facebook con un presuntuoso "Nosotros ganamos campeonatos, el clásico nos importa un culo", mientras el FRV USA insistía en que el clásico se había dado con las inferiores del Deportivo y en un torneo sin importancia (aunque lo celebraran a rabiar el semestre pasado). Incluso, un aúlico de los verdes reflejó esa postura en Semana.
De nuestra parte, perfectamente nos podríamos parar en la historia del club para demostrar que nuestro clásico, el clásico de los barrios populares, era con el finado Boca Juniors de Cali. Podríamos insistir en que la muerte del Boca fue obra intelectual del renegado Pelos Mercado, expulso de la junta directiva del América y quien le vendió la idea a la colonia sirio-libanesa la idea de que tener un equipo de fútbol podría ser un chévere divertimento (porque, señores, el Cali Football Club de 1912 NO es el Deportivo Cali de Mercado y Gorayeb, el que ahora saca pecho en su supuesto centenario). Para ello, de manera oportunista e ilícita se apropió de la ficha del Boca y llevó al equipo de los "turcos" al torneo profesional.
Pero no, no lo hacemos aunque nos parezca importante revivir nuestra historia. El cásico es clásico, y el pasado nos brindó emociones de tamaño planetario. El gol de Lalinde nos trajo alegrías gigantes y nos hizo recordar a varios nueves de características imilares (Gareca, Da Silva, Vásquez, por ejemplo). El clásico fue festivo, fue emocionante y, finalmente fue para nosotros, los que lo disfrutamos y festejamos. No hacerlo, siendo americano, es inaudito. Y hacerlo, siendo del Deportivo, es de apenas esperar. La herencha de Mercado no se quita d eun día a otro.
Cuestiones que ya se han destacado en otros lados: bueno el enfrentamiento tribunero en cantos y trapos como ha de ser, bien por la orquesta del BRS que estuvo increíble, y bien por toda la hinchada americana que copó, cantó y alentó como es su tradición hacerlo. Mal por las dos barras que aún no saben sacar tapatribunas. Mal por las dos hinchadas que hicieron "Uh uh uh uh" cuando lo tomaba un jugador negro del otro equipo (es decir, algo así como el 85% de cualquiera de los dos cuadros). Que es el clásico de Cali, mamonazos, no el de Copenague! A este nivel hemos llegado, que hasta nuestro racismo nos llega vía ESPN?
Frente al BRS, gran asistencia, buena banderiza, excelente orquesta (de dónde sacaron una tuba!), mala sacada de tapatribunas.
Frente al FRV: gracias, muchas gracias! Cuando una barra dedica todo su esfuerzo carnavalero en hacerle una cargada al rival de patio (negando sus colores de hecho) demuestra lo mucho que el Otro le importa.Son los famosos Ultras del 92, con sus famosos cantos del mismo año! Y le pusieron lucecitas de neón a sus cuatro bombos! En fin, una actuación promedio del Frente, que nos alegró el rato, como siempre. (Por cierto, pregunta al márgen, qué se hicieron los trapos polìticos del FRV?, también hay persecución en las toldas verdes?).
Un clásico para nosotros, lo celebramos y lo seguiremos haciendo!
Y hoy, ante Alianza Petrolera: vamos los Rojos!
